Cuatro integrantes de Fraternidad Mariana de la Reconciliación realizan su profesión perpetua en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma
Roma, 2 (NE - eclesiales.org) Con una impresionante Basílica de Santa María Mayor repleta de fieles cuatro integrantes de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación realizaron ayer en la ciudad de Roma sus compromisos de plena disponibilidad apostólica a perpetuidad. Las cuatro fraternas -Beatriz Palacio y Ana Lucía Montoya de Colombia, y Yara Fonseca y Angelica Da Silva, de Brasil- estuvieron acompañadas de familiares y amigos, así como de centenares de peregrinos del Movimiento de Vida Cristiana presentes en Roma para el Encuentro de Movimientos Eclesiales y Nuevas Comunidades con el Papa Benedicto XVI.
La Santa Misa fue presidida por el Cardenal Paul Poupard, Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura. Concelebraron la Eucarística Mons. Miguel Irizar, Obispo del Callao, Mons. José Antonio Eguren, Obispo Auxiliar de Lima, y Mons. Karl Josef Romer, Secretario del Pontificio Consejo para la Familia, así como más de veinte sacerdotes de diferentes nacionalidades.
La imponente Basílica, una de las cuatro Basílicas Mayores de la ciudad y la más grande dedicada a Santa María, se vio repleta de peregrinos y peregrinas del MVC quienes participaron con alegría y espíritu de acción de gracias de la celebración Eucarística.
"Hoy algunas hermanas laicas hacen su profesión perpetua para consagrarse a Jesucristo bajo el signo de la reconciliación, para trabajar en el campo de la educación y la cultura. ¡Qué magnífica coincidencia! La providencia ha querido que en el día de San Justino, filósofo y mártir, reciban la gracia y la bendición de Dios para estar en el mundo" para evangelizar, dijo el Purpurado al inicio de su homilía.
Asimismo, las invitó a mirar siempre a Santa María para actuar con confianza ante los desafíos que se presentan en la actualidad. "Ante la realidad del relativismo de la cultura, del desierto espiritualista de la manipulación de la información, se nos ofrece el silencio de Nazaret, el servicio a Isabel y el Magnificat. No existe ninguna cosa más contraria para el hombre que una vida alienada frente a la experiencia del amor de la Encarnación de Jesucristo vivo que le abre el horizonte del sentido a la historia, haciéndolo cada vez más completo", afirmó.
Continuando su reflexión sobre la cultura, el Cardenal dijo que los cristianos "queremos un cambio cultural, un nuevo humanismo cristiano que no afecte a la identidad católica de América Latina, que no restrinja la fe a sólo los espacios litúrgicos, que purifique la memoria y que siente las bases de un desarrollo integralmente sostenido, es decir, humanizante, cristificante".
La Fraternidad Mariana de la Reconciliación fue fundada en Lima el 25 de marzo de 1991 por Don Luis Fernando Figari, a su vez fundador del Sodalitium Christianae Vitae y del Movimiento de Vida Cristiana, entre otras asociaciones religiosas que conforman la Familia Sodálite. Además del Perú, las integrantes de la Fraternidad vienen trabajando apostólicamente en Colombia, Ecuador, Chile, Estados Unidos, Italia e Inglaterra. Desarrollan principalmente sus labores en el campo de la juventud, la educación, la solidaridad con los pobres, la promoción de las familias, y la evangelización de la cultura.
La Santa Misa se celebró en el marco de las actividades de la Familia Sodálite previas al Encuentro de Benedicto XVI con los movimientos eclesiales el próximo 3 de junio en la Plaza San Pedro. A este encuentro asistirán más de 2000 miembros del Movimiento de Vida Cristiana que han volado a Roma para encontrarse con el Santo Padre.